Me duele un diente. ¿será que necesito un tratamiento de conducto?
Es importante conocer que los dientes en su interior albergan un paquete vascular nervioso al cual llamamos pulpa o nervio y es el encargado de la vitalidad de éstos. Este paquete ingresa a la raíz del diente por un pequeño orificio llamado foramen apical.
Cuando por algún motivo (caries, trauma, golpe) el nervio del diente sufre una injuria irreversible hay que realizar un tratamiento de conducto o endodoncia.
En la mayoría de los casos se presenta dolor, inflamación y en algunos casos infección. Lo principal es determinar el grado de dolor y localizar el foco del mismo.
Un especialista en endodoncia mediante ayudas diagnósticas se encargará de esto.
Una vez localizado el daño, se procederá a hacer el tratamiento de conducto que consiste en internamente extraer el nervio del diente, desinfectar el conducto y mediante dispositivos electrónicos sellar de nuevo para evitar futuras molestias o infecciones.
El proceso debe de hacerse con tecnología como localizadores apicales y obturadores electrónicos ya que los conductos no se ven a simple vista y los espacios de trabajo son muy reducidos. Para esto nosotros utilizamos localizadores apicales y técnicas de obturación termo ablandadas que reducen el porcentaje de fracaso.
Con este tratamiento se alivian los dolores dentales profundos y se revierten las infecciones que pudieron causarse
